martes, 3 de noviembre de 2009

Rinconete sobre Joel Franz Rosell

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Miércoles, 30 de septiembre de 2009

Joel Franz Rosell, consagrado a la infancia

Por Luis Rafael

Aprovechando mi segundo viaje a París, quise conocer al escritor cubano radicado en Francia Joel Franz Rosell (Cruces, Oriente, 1954). Lo llamé varias veces por teléfono hasta que respondió y, como era primavera, nos citamos para un parquecito próximo a los Jardines de Luxemburgo. Él me dijo: «Me vas a reconocer fácilmente: en este tiempo ando siempre en bicicleta, llevaré bermuda y sandalias». Traía además una mochila a la espalda y de ella fue sacando algunos de sus libros recientes, que me regaló y dedicó: La tremenda bruja de La Habana Vieja, Mi tesoro te espera en Cuba (premio de la Ville de Cherbourg, Francia), El pájaro libro, La leyenda de Taita Osongo (premio Heredia en Cuba), Pájaros en la cabeza, Aventuras de Rosa de los Vientos y Juan Perico de los Palotes (estos dos últimos incluidos por la Biblioteca Internacional de la Juventud en su selección de los mejores libros infantiles publicados en el mundo).
Ya amigos, después del encuentro inicial en que, con su acostumbrada generosidad, me llenó las manos con sus textos, nos vimos en Madrid, en Gijón, de nuevo en París. Y en cada cita, más y más títulos iban sumándose a su catálogo de regalos. Porque Joel es de los escritores que nunca descansan, que tienen demasiado que contar y disfrutan gastándose la vida en continuos alumbramientos. Pese a que dejó Cuba en 1989 se mantiene conectado a la Isla y, como hijo legítimo de la narrativa de Onelio Jorge Cardoso, abreva en la realidad y en el folclor de su patria, sin que sus abordajes sean costumbristas, ya que se trata de un autor consciente de la importancia de conseguir un discurso universal, que conecte con lectores de todas las latitudes. La prueba es que ha mantenido sus mismas preocupaciones por la infancia y sus mismas búsquedas estilísticas y temáticas, aún cuando haya residido en Río de Janeiro, Copenhague, Buenos Aires y París. Interesado en que la literatura para niños sea reconocida como lo que es, un arte digno de respeto y apto para cualquier público inteligente, vincula la creación narrativa con la reflexión sobre el género, que le llevó a escribir y publicar artículos y ensayos, algunos de los cuales ha reunido en La literatura infantil: un oficio de centauros y sirenas, útil estudio de la creación para niños y sus claves.
Pese a que Franz Rosell es reconocido como uno de los autores de literatura infantil más importantes del ámbito hispánico, en sus cuentos y novelas entrelaza temas que también interesan al adulto. Dan testimonio de tal variedad de registro, además de las que ya cité, sus obras: Los cuentos del mago y el mago del cuento; Vuela, Ertico, vuela; Javi y los leones (todos premiados con La Rosa Blanca, que distingue los mejores libros cubanos para niños). Consagrado a la creación literaria y la promoción de la lectura, Joel visita colegios, librerías y ferias, cual juglar trashumante, presentando sus nuevos textos, narrando y dialogando con públicos diversos, de quienes gana la admiración y el cariño.
© Instituto Cervantes

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