jueves, 6 de enero de 2011

Reseña de Néstor Cabrera sobre El detective Perrín

“El detective Perrín, policiaco para niños”
(reseña)

Por Néstor Cabrera
CubaLiteraria, 2004


El género policiaco siempre ha sido uno de los preferidos por el gran público lector. Las historias de enigmas y misterios siempre fueron un gancho mágico para que vista y astucia recorrieran línea tras línea, en busca de la posible solución, por entre una madeja de tramas y pistas falsas tejidas por el autor, búsqueda incentivada por el hechizo de lo desconocido. Esta labor se complejiza más para el escritor, si se quiere llevar a las edades más tempranas. Tal es el caso de El detective Perrín acude al llamado de Luis Rafael, pequeño volumen de ocho historias cortas, donde se narran las aventuras de un personaje bastante singular, un perro astuto que soluciona casos muy raros y curiosos. Estos giran alrededor de otro personaje un poco travieso Cotico, además intervienen Mamá Cotorra, el loro cartero, la Chiva y algunos más.
Perrín tiene una personalidad atractiva y graciosa, siempre en calma. Armado de una lupa y un pirulí, nos remite de una manera muy sutil a un personaje clave de la literatura policíaca: Sherlock Holmes. Algo curioso es lo poco usual de los cuentos policíacos para niños, han aparecido muchas narraciones pero en forma de novelas, donde los rasgos que definen lo policíaco son un aderezo a una historia de aventuras. Tampoco es frecuente una serie de cuentos con un mismo "héroe" y los personajes sean animales. Comúnmente los protagonistas de las historias para niños y jóvenes son ellos mismos que descubren algún misterio, al implicarlos se logra una gran identificación del lector con la trama.
El detective Perrín... no propone un acercamiento directo a los problemas del niño ni un nuevo lenguaje con el que dialogue un lector adulto, pero transmite valores elementales: la amistad, el respeto mutuo, los buenos modales, entre otros; que son imprescindibles en la infancia, aunque está ajeno al didactismo, que aún hoy en los medios pedagógicos se asocian con la buena literatura infantil. En su caso el valor de su narración está en la sencillez, que asoma por entre líneas y le dice a su pequeño lector (al cual va principalmente destinado), existo como disfrute; lo cual hace de este un libro ideal para iniciarse en la lectura, por su lenguaje ameno y poco complejo. Dentro del panorama de la literatura infantil contemporánea cubana, se ha vuelto un título popular, avalado por un gran éxito de venta en todo el país.
A pesar de que estas historias no están enmarcadas, no podemos ubicarlas en un contexto específico donde se desarrolla, hay muchas referencias al ambiente rural cubano, por lo que se vincula a la tradición literaria infantil cubana, donde nombres tan conocidos como Dora Alonso y Onelio Jorge Cardoso, ubicaron una parte importante de su obra en un entorno similar. Algunos autores que se han destacado dentro de esta literatura con corte policiaco han sido: Rodolfo Pérez Valero, Julia Calzadilla, Omar Felipe Mauri Sierra, Enid Vian, Soledad Cruz, Isabel Pijeira, Pedro Oscar Godínez y Olga Rodríguez Colón.
Hay además otros importantes escritores para niños como Enrique Pérez Días, Olga Marta Pérez y Luis Cabrera que estuvieron relacionados con la génesis de este libro. Hace algunos años, por iniciativa de la Editorial Capitán San Luis, promotora de la literatura policial, surge la idea de publicar libros para el público más pequeño, con un formato reducido y que siguiera la línea temática de la editorial. A este proyecto se integran los últimos autores mencionados, al igual que Luis Rafael.
Las aventuras de Perrín aparecieron en un inicio individualmente, luego todas estas historias, se agruparon y son las que conforman este volumen, editado esta vez por la editorial Gente Nueva, con un diseño tanto de cubierta como interior de muy buena calidad. Estas aventuras tuvieron además la suerte de que se hicieran algunos temas musicalizados inspirados en cada uno de sus protagonistas. También se realizaron adaptaciones para la radio.
Un libro que con el tiempo pudiera pedir un segundo volumen de aventuras de estos graciosos personajes, de los cuales hago a todos cómplices.